jueves, 8 de abril de 2010

A mí no me vengan con Darwin...


Nos quedaban dos o tres horas en el muy agradable pueblo de El Calafate y el dueño de la cabaña, que habíamos tenido que desocupar de apuro, ante la llegada de nuevos pasajeros, nos recomendaba como aprovechar ese tiempo libre, hasta que pasara el taxi que nos llevaría al aeropuerto.

“Pueden visitar el Museo, hay animales prehistóricos…” sugería el señor.

A lo que contesté rápidamente: “En Punta Alta también tenemos un Museo de Ciencias Naturales muy interesante. Precisamente fue en ese lugar donde Charles Darwin descubrió piezas que lo llevaron a elaborar su teoría. Ultimamente han venido delegaciones científicas de Inglaterra y de otros países, siguiendo la ruta de Darwin, al cumplirse 200 años de su nacimiento..”

El señor pensó un instante y dijo: “Ah no!.., a mí que no me vengan con esa teoría de Darwin, de la evolución de las especies…” , dejándome expectante, atenta a lo que nos iba a revelar.

Una leve sonrisa puso en su rostro gesto de convicción, y describiendo con su brazo derecho un círculo, que abarcaba todo lo que teníamos a la vista, del cielo y de la tierra , remató:

“Yo estoy seguro… todo esto… lo creó Dios”.

Nada más que hablar.

2 comentarios:

  1. ja!
    lo que se dice "un tipo lúuuuucido"

    maldito bastardo...mirá que venir a negarlo a Darwin! pedazo de infeliz! caradura!

    ResponderEliminar
  2. Un poco por contrariar a Vicz, que me encanta verla hostil:
    "Qué bueno que Dios creara a gente como Darwin" :p

    ResponderEliminar